La aventura del autoconocimiento 1

Parte 1

Vivir en paz con uno mismo, conseguir la tranquilidad, disfrutar cada día y ser feliz es el resultado que buscamos como seres humanos. Esto se convierte en una forma de vida por la que hay que aventurarse y me pregunté ¿cómo lo puedo hacer?.

Buscando responder, me sumergí en múltiples teorías y estudios. Encontré que si me conozco más, voy a saber más de lo que me gusta, más de lo que me conviene y de lo que no. Y que, al entenderme mejor voy a cometer menos errores, manejar mi ego, vivir en paz y con propósito.

El asunto es que es un proceso integral y continuo, no es algo puntual. Uno la vez que lo empiezas, esto se convierte en tu forma de vida.

Desde la escuela CEPPE manejamos tu proceso de autoconocimiento en una forma progresiva. Te acompañamos durante el proceso. Te entregamos y explicamos las herramientas para tu autoconocimiento. Y en la medida que vamos sintiendo y viviendo junto a ti tu evolución, vamos aumentando el nivel en la profundidad de ese estudio intensivo sobre ti mismo. Vivirlo acompañado te permite ir avanzando paso a paso y con una guía.


Procesos personales de autoconocimiento


Uno de nuestros factores diferenciales en CEPPE, es que basamos todo el ejercicio de liderazgo en la experiencia de autoconocimiento vivida por el equipo.

No somos un equipo de aprendizaje académico replicando teorías externas. No copiamos el proceso de ninguna otra persona, empresa o escuela. Todo lo que hacemos está basado en nuestro proceso vivido, diseñado y validado por nosotros antes de sacarlo como herramienta. Lo que nos hace expertos es que diseñamos, creamos y/o agregamos valor a cada proceso en la escuela.


“Siempre hacemos pilotos de nuestros productos, procesos y herramientas”


¿A quién le sirve un proceso de autoconocimiento?

Inicialmente a mí. Fue la respuesta que motivó el diseño de Mi Bitácora de Viaje – MBV.


Me sentí perdida, no me sentía contenta con lo que estaba viviendo. Necesitaba cambiar mi realidad. Me sentía falsa y llena de máscaras. Era urgente hacer algo para centrarme, para volver a quererme, para sentirme a gusto conmigo, para sentirme viva, para sentirme feliz. Y me dedique a encontrar cómo hacerlo.

Encontré más de 17 teorías de autoconocimiento y con mi experiencia en la gestión de habilidades de desempeño para empresas multinacionales y en la formación en pregrado y posgrado, diseñé las herramientas para autogestionarme. Las probé conmigo, con algunos amigos, alumnos, con mi esposo y comencé acompañar el proceso de otras personas. Muchas de las cuales hoy hacen parte del CEPPE team.

A la escuela también se acercan muchos viajeros, como los llamamos tras vivir el proceso de MBV, que llegan porque saben que pueden dar más, se sienten perdidos y sienten que están dejando de aprovechar sus talentos. Saben que pueden impactar mucho más y no encuentran el camino, el cómo hacerlo.

La insatisfacción es por múltiples razones, sentirse perdidos o confundidos, querer hacer cambios y no saber por dónde empezar, no estar viviendo sus pasiones, no tener claro su propósito. Quieren definir un norte, un camino. Tanto en el ser, como en el amar, o en el hacer. Y están creando cosas nuevas para poder vivir con más satisfacción, más plenos, más felices con ellos mismos.

La búsqueda común de una persona que está inconforme, que siente que algo no está bien, es la necesidad de aplicar un cambio; con un proceso que les permita lograr el estado de felicidad, satisfacción o esa paz que no están viviendo.


El autoconocimiento es lo que ofrecemos en CEPPE

La principal herramienta para ese camino hacia el interior de uno mismo se llama Mi Bitácora de Viaje - MBV. En mi caso, la fui creando en la medida que experimente un cambio radical.

Antes de crear MBV, estaba siendo una persona perdida, desubicada, confundida y en automático. Dentro de un plano de insatisfacción muy fuerte. Cansada, agotada de vivir en ese plano de pelear, de luchar, de intentar y que no te sale nada. Por ningún lado te salen bien las cosas. No te sale lo que estás buscando, no te sale esa energía, ese desarrollo, sino que todo te agota, es un esfuerzo muy alto sin el resultado que buscas.

Cuando entras en el proceso de autoconocimiento es como una revelación. Vas reconociendo por qué, dónde te perdiste y te vas encontrando en el proceso. Seguro comprendas temas de tu pasado, pero éste es un proceso que se basa más en quién estoy siendo hoy, qué quiero hoy y que quiero construir.

Viajar a tu interior es reinventarte desde el SER. Quitando todas las capas para encontrarte a ti mismo, dentro, no afuera, no dependiendo de ningún entorno ni de ninguna persona ni de nada externo. Eres tú contigo mismo. Y no es el proceso de una sesión, o de un día. Es una evolución. Por eso MBV dura tanto tiempo. Es un proceso para consolidar tu autoestima, tu unicidad, tus características únicas como persona y te vas sintiendo bien, te vas enamorado de ti mismo.

“Al tener claro el hoy, puedes construir el futuro

y llenarte de energía dentro del proceso”

El autoconocimiento te llena de empatía por ti mismo. Te lleva a estar en un nivel de energía y acción que también te llena de compasión por ti, para conectarte con ese personaje interior que expande tu desarrollo y te permite vivir lo que quieres vivir.

Resignarte es la otra opción, seguir esperando que la vida pase y que en algún punto aparezca un botón mágico. Cuando en realidad con autoconocimiento eres tú quien construyes tu botón mágico.


¿Qué nos frena para iniciar un proceso consciente de autoconocimiento?

Es duro porque no es un viaje ligero. Es una aventura, algunas veces extrema. Cuando tú decides abrir un proceso de autoconocimiento, sabes que te vas a enfrentar a ti mismo y muchas personas no lo quieren ver.

La verdad sobre ti, sobre tus sombras y heridas no es algo que quieras remover. Entonces muchas personas no quieren incomodarse. No lo ven como una oportunidad de evolucionar y de sanar, sino como meterse en una caja de pandora y no saber qué misterio se van a encontrar allá dentro. Entonces ¿qué los frena? es básicamente miedo. Temor de que al encontrarse a sí mismos no les guste lo que ven.

Es mucho más cómodo echarle la responsabilidad a un tercero. Seguir en el rol de víctima porque… me tocó una vida muy dura, en lugar de hacerte, tú, cargo de las cosas que te pasan.

También creo que a la gente no le gusta ver hacia dentro porque pretendemos saber quiénes somos y tener la verdad en nuestras manos. Entonces hay un tema de decisión, seguir ignorantes y cambiar por consecuencia o tomar las riendas de nuestra vida y reinventarnos (cambiar por decisión). Cada cambio nos hace conectarnos con una nueva etapa.

El hacernos conscientes, nos quita la venda de los ojos y nos saca de nuestra zona de comodidad, nos lleva vivir experiencias nuevas que nos harán crecer, sanar y ser felices. Una vez que comienzas, no paras, y debes hacerte cargo de ese cambio con constancia, amor, disciplina y determinación.